
Algo está cambiando en la nueva hornada de startups españolas, especialmente las nativas de IA. Antes, el manual corporativo estaba claro. Primero levantar la sociedad en España y cuando los fondos estadounidenses empiecen a tocar a la puerta, entonces pones rumbo a Delaware.
Esta hoja de ruta está empezando a cambiar. Un buen puñado de compañías nacen con el holding ya creado en Delaware y firmando rondas de financiación con lo que se conoce como SAFE, el equivalente a una nota convertible sui generis impulsada por la aceleradora Y Combinator y que se ha convertido en un estándar para operaciones en fases muy iniciales. Esta es una situación relativamente nueva y, también en parte, desafiante para los fondos españoles, que tienen más posibilidades de ser excluidos de la ‘ecuación’.


