Oriol Fuertes conocía el sector de la salud. Trabajaba en él como consultor en Mckinsey. Le quedaba año y medio para ser socio. Un buen salario y buena posición. “No me llenaba el impacto que tenía”, apunta. Ese fue el clic para arrancar Qida, una plataforma para cuidados de mayores en el hogar, junto a su padre y una primera trabajadora social en un coworking. Era el 2018.
Hoy busca los 100 millones de ventas en 2027 sólo en España y los 300 millones a medio plazo (este último objetivo ya desde una presencia internacional) con tres líneas de negocio relevantes y dos (software para cuidados y ‘marketplace’ de compras) en construcción. Y ahora con rentabilidad operativa. Acaba de levantar 37 millones con Quadrille Capital, Asabys y antiguos socios.
¿Cómo se levanta desde cero una compañía en un segmento tan delicado? ¿Por qué levantar capital desde el principio? ¿Qué papel ha tenido la estrategia de compras y cómo ha sido la integración? ¿Cómo son sus márgenes? ¿Por qué no dar el salto desde ya al mercado internacional? ¿Qué papel tiene la tecnología en este negocio?



